Su trabajo parte de una mirada muy concreta sobre la flor: entenderla no como un elemento decorativo, sino como materia, volumen y presencia.
Desde Durand desarrolla un lenguaje visual en el que la rosa ocupa un lugar central, explorada a través de la proporción, el color, la textura y su relación con el espacio. Una aproximación más cercana al diseño y a la composición que a los códigos tradicionales de la floristería.
Como fundadora y directora creativa, define la identidad de la maison y la dirección de cada colección, pieza y proyecto. Una visión contenida, precisa y reconocible que toma forma junto a un equipo especializado.
Una manera propia de mirar la rosa y todo lo que puede construirse alrededor de ella.
La dirección creativa de Sandra Arcusa parte de una forma muy personal de observar la flor: no como un elemento aislado, sino como parte de una composición más amplia donde intervienen el espacio, la proporción, la materia y la luz.
Su trabajo busca alejarse de los códigos previsibles para construir imágenes con presencia, equilibrio y una identidad reconocible. La rosa ocupa un lugar esencial dentro de ese lenguaje, pero siempre entendida como punto de partida para explorar nuevas formas, volúmenes y escenarios.
En Durand, cada colección y cada proyecto nace de esa misma mirada: contenida, precisa y profundamente visual. Una manera de crear que encuentra referencias en la arquitectura, el interiorismo, la moda y las artes decorativas, y que entiende la flor como una materia capaz de transformar por completo la percepción de un espacio.
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