Un universo creado alrededor de la rosa.
La rosa roja nunca ha sido solo una flor. Durante siglos ha hablado por nosotros de amor, deseo, admiración, gratitud o celebración. Un mismo gesto capaz de expresar aquello que, a veces, las palabras no alcanzan.
En Durand Maison de Roses partimos de ese lenguaje universal para crear una forma propia de regalar. Cada composición, cada detalle y cada presentación están pensados para convertir la rosa roja en una experiencia cargada de intención, belleza y significado.
Porque regalar flores es un gesto, hacerlo inolvidable es otra cosa.
Cada pieza expresa algo distinto, descubre la colección que habla por ti.
Doce rosas rojas seleccionadas una a una. El savoir-faire de nuestros artesanos florales y una envoltura de terciopelo y delicado papel de seda dan forma a una pieza que celebra la rosa roja en su expresión más pura.
Creada para decir mucho, sin necesidad de palabras.
Para cada momento, una forma de decirlo. Cada creación Durand interpreta la ocasión con sensibilidad, precisión y carácter.
Cada ocasión tiene un significado. Cada rosa, una forma distinta de expresarlo.
Cada elección habla de quienes somos. Durand lleva el lenguaje de la rosa a marcas, espacios y acontecimientos que buscan dejar una impresión propia. Una presencia creada a medida, donde cada rosa, cada elección y cada puesta en escena responden a una imagen e identidad propias.
Cada celebración tiene una historia propia. Durand la interpreta a través de la rosa, dando forma a una puesta en escena creada a medida.
Una visión en la que cada elección responde al lugar, al momento y a quienes lo hacen único.
La rosa exige tiempo, y manos que la conocen.
Cada rosa que llega a Durand pasa por una selección precisa. Observamos su forma, su apertura, la firmeza del tallo y el momento exacto en el que alcanza su mejor expresión. Solo entonces comienza el trabajo de nuestros artistas florales.
Cada pieza Durand nace del conocimiento de la rosa y de una sensibilidad cultivada en cada detalle. Una forma de hacer en la que nada es casual y donde cada elección contribuye a una creación de identidad propia.
Cada rosa Durand se selecciona atendiendo a su variedad, apertura, forma y calidad. Nuestros artistas florales realizan la selección y trabajan cada creación siguiendo el savoir-faire de la Maison.
Cada pedido se prepara y presenta siguiendo los códigos de Durand, cuidando tanto las rosas como cada elemento que acompaña su llegada. La presentación forma parte de la experiencia de la Maison.
La duración depende de factores como la temperatura, la luz y los cuidados. Con cada creación incluimos las indicaciones necesarias para conservar las rosas en las mejores condiciones durante el mayor tiempo posible.
Las naturales conservan toda la frescura y evolución de una rosa recién cortada. Las preservadas han sido sometidas a un proceso específico que permite mantener su aspecto durante mucho más tiempo sin necesidad de agua.
Sí. Puede añadir una dedicatoria durante el proceso de compra. Para peticiones especiales o creaciones personalizadas, nuestro equipo podrá asesorarle de forma individual.
Zaragoza capital, entrega en el día.
Sí. La Maison desarrolla propuestas a medida para empresas, marcas, bodas y celebraciones. Cada proyecto parte del espacio, la ocasión y la intención para crear una presencia de la rosa concebida específicamente para ese momento. Solicitar propuesta →
Actualmente, las creaciones Durand están disponibles exclusivamente online. Próximamente anunciaremos nuevos espacios donde descubrir la Maison y sus rosas.
La rosa roja es el corazón de Durand. Por su fuerza, su belleza y la riqueza de sus significados, es la protagonista de la Maison y el hilo conductor de nuestras colecciones.
Durand explora sus diferentes variedades, matices y formas de expresión para demostrar que una rosa roja nunca dice una sola cosa. Amor, admiración, deseo, gratitud, celebración o recuerdo: su significado cambia con quien la entrega y con la historia que la acompaña.
De forma excepcional, algunas ediciones o creaciones especiales podrán incorporar otras tonalidades, siempre desde el universo de la rosa y bajo la mirada de Durand.
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